Se reitera la teoría de que la gobernación pudo haber ofrecido ayuda económica y una vivienda a la familia de Loan, a cambio de mantener silencio y comunicarse únicamente con medios oficiales.
Esta estrategia, de ser cierta, habría sido implementada para evitar filtraciones y controlar la narrativa del caso, lo que explicaría el silencio de la familia y el consecuente cuestionamiento por parte de la opinión pública.
Se sugiere que esta situación genera desconfianza y dificulta el esclarecimiento de los hechos, ya que la falta de información y la percepción de un posible acuerdo enlodan la búsqueda de la verdad.