Se informa sobre una reunión decisiva en el Senado que podría afectar el futuro del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. A pesar de que no hay intenciones de renuncia por parte de Adorni ni pedidos formales en ese sentido, la comisión de labor parlamentaria está definiendo si habrá sesión mañana para solicitar su interpelación, lo que podría llevar a su salida del gobierno.
El gobierno atraviesa una situación complicada, con el radicalismo y el PRO mostrando una postura crítica y retirando su apoyo al Jefe de Gabinete, exigiendo su renuncia. Se escucha la voz de un referente del PRO, quien considera que Adorni está causando "mucho daño" al cambio en Argentina y al presidente, y que su presencia paraliza al gobierno.
Se menciona que Adorni no poseía las cualidades necesarias para ser Jefe de Gabinete y que su permanencia genera críticas internas, con ministros y funcionarios incómodos que creen que perjudica al gobierno. La decisión final recae en el presidente Javier Milei.
Se conoció que Adorni ha reducido su participación en reuniones y actividades públicas. Su última aparición fue en la reunión de la mesa política la semana pasada. Tiene previsto organizar la presentación del informe en el Senado para el 2 de julio, pero el tiempo político se acelera debido a la presión de opositores y aliados, así como al descontento interno.