El planteamiento táctico de Scaloni, liberando a Messi en su posición preferida, fue fundamental para su rendimiento en el Mundial. La conexión con sus compañeros, como Nico González, facilitó su lucimiento y la consecución de los tres goles contra Argelia.
A diferencia de Cristiano Ronaldo, quien tuvo dificultades para recibir el balón, Messi se mostró cómodo y participativo, recibiendo constantes pases de sus compañeros. Se destaca la tranquilidad del astro argentino en el campo, quien parece haber dejado atrás las presiones externas.