Portugal debutó en el Mundial con un sorpresivo empate ante la República Democrática del Congo, en un partido que generó gran expectación por la actuación de Cristiano Ronaldo.
A pesar de que Joao Neves abrió el marcador para Portugal a los 6 minutos, el Congo logró el empate en tiempo adicionado del primer tiempo con un gol de Huisa, desatando la euforia en su país.
El empate significó el primer gol y el primer punto del Congo en un Mundial, un hito histórico celebrado masivamente en las calles de su capital, mientras en Lisboa el festejo fue más contenido por parte de los pocos aficionados congoleños presentes.