Sergio Hernández aborda la obsesión por el resultado en el deporte profesional, reconociendo que él mismo ha lidiado con esta tendencia, especialmente después de la pandemia. Admite que enfocarse únicamente en ganar puede llevar a una "mala versión" de uno mismo.
El entrenador enfatiza que la obsesión no es saludable y puede ser perjudicial, tanto para el propio desempeño como para la dinámica del equipo. Señala que en el deporte profesional, la presión por el resultado es constante y puede transformar a una persona en "un resultado caminando", lo cual considera peligroso y evitable.