El día después del debut de Argentina en el Mundial, el equipo se entrenó en Kansas. Los jugadores que no participaron o jugaron pocos minutos realizaron ejercicios físicos y de campo, mientras que los titulares, incluyendo a Messi, realizaron trabajos regenerativos y estiramientos.
La principal preocupación era el estado físico de los jugadores, pero se confirmó que todos terminaron en buenas condiciones, lo que genera tranquilidad de cara a los próximos partidos.