El segundo gol de Messi es analizado detalladamente. Tras un remate de McAllister, el arquero da un rebote hacia el medio. Un defensor argelino, que sale tardíamente, habilita a Messi, permitiéndole definir con gran calidad y precisión, esta vez con la cara interna del botín.
Se resalta la frialdad y la elección de definición de Messi en esta jugada, contrastando con la posible nublación que afecta a otros jugadores en situaciones similares. La acción demuestra la capacidad de Messi para capitalizar errores defensivos.