El análisis se centra en las posibles estrategias tácticas de la Selección Argentina, con la posibilidad de jugar con línea de tres defensores ante rivales europeos. Scaloni evalúa la respuesta física de los jugadores para definir las modificaciones.
Se destaca la importancia de las 48 horas posteriores al partido para la recuperación y la evolución de los futbolistas. La adaptabilidad táctica del equipo es un factor clave para afrontar los desafíos del Mundial.