Lionel Scaloni describió la relación entre Lionel Messi y el equipo como una mezcla de "naturalidad" y "admiración", destacando el aura de líder que el capitán proyecta y la cercanía que mantiene con sus compañeros.
Scaloni señaló que Messi es visto como un "dios" en términos de habilidad, pero también como un "pibe de barrio" con quien se puede hablar. Esta dualidad, según el técnico, es clave para su liderazgo y la cohesión del grupo. La ascendencia de Messi se basa tanto en su técnica como en su capacidad para inspirar y unir al equipo, consolidándose como un líder total en esta etapa de su carrera.