La Dra. Alejandra Lluresia, especialista en oftalmología infantil, enfatizó la importancia de los controles oftalmológicos desde el primer mes de vida para detectar patologías que, de no ser tratadas a tiempo, pueden tener consecuencias irreversibles.
Señaló que el 10% de los niños sufre de ambliopía (ojo vago), y la falta de diagnóstico temprano es la principal causa de disminución visual. La Dra. Lluresia explicó que el desarrollo visual del niño se completa alrededor de los 8 o 9 años, por lo que las patologías detectadas en etapas tempranas son cruciales.
La especialista detalló los trastornos visuales más comunes en la infancia, como miopía, astigmatismo, hipermetropía y estrabismo, y los signos de alerta para los padres, como la desviación de los ojos o diferencias entre ambos. Advirtió que incluso sin síntomas evidentes, los exámenes oftalmológicos son fundamentales.
Respecto a la miopía, la Dra. Lluresia mencionó la "epidemia mundial" y el aumento de casos en niños, vinculado al uso excesivo de pantallas y la falta de exposición al aire libre. Explicó que el ojo miope es más largo de lo normal y que la dopamina, generada por la exposición solar, ayuda a prevenirlo.
Se presentaron nuevas estrategias para corregir la miopía, incluyendo gotas de atropina y anteojos de desenfoque especial, además de los tradicionales anteojos y lentes de contacto. La Dra. Lluresia también abordó la genética oftalmológica, destacando los avances en terapias génicas para tratar patologías retinianas hereditarias.