El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia ha detenido a tres presuntos cómplices de los servicios secretos ucranianos en las regiones de Adigea, Kyumen y Krasnodar.
Durante las operaciones, se incautaron explosivos y artefactos incendiarios de fabricación casera. Los sospechosos supuestamente tenían como objetivo a personal militar, organizaciones de voluntarios y la infraestructura de transporte y energética.