El segmento narra las peripecias de un viaje, comenzando con la compra de un vehículo y la posterior conducción desde Iowa hasta el destino. Se destaca la dificultad de acceso y la falta de comida durante el trayecto, describiendo la experiencia como "tragicómica".
La narración continúa con la llegada a un restaurante cubano donde casi se destruye la vidriera al intentar estacionar, un incidente que quedó grabado en cámaras de seguridad y que ocurrió poco después de la inauguración del local.