El segmento se adentra en la historia de Racing Club a principios del siglo XX, destacando la figura de Alberto Marcovecchio, quien se convertiría en el máximo goleador del club. Paralelamente, se menciona la prohibición del tango por parte del Papa y la composición de un tango dedicado a Racing Club.
Se introduce a Natalio Pellinetti y Pedro Ochoa, jóvenes que soñaban con jugar en Racing y que se convertirían en figuras emblemáticas. La historia de Alberto "Joaco" Oaco, capitán del equipo y autor del gol del ascenso, se relata con detalles sobre su peculiar costumbre de ocultar su rostro en las fotografías.
Se narra un episodio crucial de 1913, donde Oaco estuvo a punto de perderse un partido importante pero llegó a tiempo gracias a la ayuda de unos desconocidos, asegurando la victoria de Racing.