El partido inaugural del Mundial, donde Argentina goleó 3-0 a Argelia, estuvo marcado por la actuación de Lionel Messi, quien anotó un hat-trick. Sin embargo, dos de sus goles fueron anulados por posición adelantada, uno de ellos en los primeros minutos del encuentro.
Se generó debate sobre la precisión de las decisiones arbitrales y el uso de la tecnología en el fútbol. La anulación del gol de Messi generó controversia, especialmente porque la diferencia en la posición adelantada era mínima, apenas una parte del cuerpo.
Además, se abordó la situación del arquero Dibu Martínez, quien jugó con una protección debido a una fractura de mandíbula sufrida previamente. Se especuló sobre si el dolor de la lesión podría afectar su rendimiento, aunque se destacó su profesionalismo y determinación para jugar.
Se recordó también el partido de Arabia Saudita en 2002, donde Messi anotó 5 goles en una goleada 8-0, contrastando con la actualidad donde los equipos son más competitivos. La entrega del balón del partido por parte del presidente de la AFA, Chiqui Tapia, a Messi fue un gesto significativo.