Un periodista español, fanático del Real Madrid y amigo de Cristiano Ronaldo, cuestionó una jugada de Lionel Messi, sugiriendo que debió ser expulsado por una falta en el partido. El periodista argumenta que si otro jugador hubiese cometido la misma infracción, habría sido sancionado.
Esta opinión generó debate, con otros periodistas y personas presentes que discrepan, señalando que la jugada no era para expulsión y que la cámara lenta y las fotos pueden distorsionar la acción. Se critica al periodista por su sesgo madridista y se defiende la trayectoria de Messi, quien ha sido expulsado muy pocas veces en su carrera.