Las pausas de rehidratación en los partidos de fútbol, implementadas por la Conmebol, se han extendido de uno a tres minutos por razones comerciales y médicas. Estas pausas buscan mitigar los efectos del calor extremo, especialmente en estadios con altas temperaturas.
Originalmente, estas pausas se realizaban por breves momentos cuando el calor era intenso. Ahora, se han institucionalizado, incluso con estadios refrigerados en algunas sedes. La medida, si bien aconsejada por la parte médica para evitar deshidratación, también responde a intereses comerciales.
El reporte del clima en Estados Unidos muestra temperaturas elevadas, factor clave para la implementación de estas pausas. Se observa que algunos estadios, como los de Atlanta, Houston y Dallas, cuentan con sistemas de refrigeración.