Pampita fue víctima de una aparente estafa al comprar una caja grande de figuritas para sus hijos, con la intención de dividir los paquetes y evitar compras repetidas. Sin embargo, la caja tardó en llegar y sus hijos se aburrieron al ver que sus compañeros del colegio ya intercambiaban figuritas.
Ante la impaciencia de los niños, Pampita tuvo que recurrir a comprar figuritas en un kiosco, como cualquier otro padre. La situación generó un momento de frustración para la conductora, quien buscaba simplificar el proceso de colección para sus hijos.