Se informa sobre un fondo de reparación de 300 mil millones de dólares destinado a Irán, que funcionaría como incentivo económico para alcanzar un acuerdo final con Estados Unidos. Este mecanismo sería un vehículo de inversión privada, sin intervención directa del gobierno estadounidense.
Empresas de diversas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, los Estados Árabes del Golfo, Asia, Sudamérica y África, se han comprometido a financiarlo. Las inversiones abarcarán sectores como energía, logística, manufactura y transporte, lo cual beneficiaría a la economía iraní, actualmente golpeada.