Una joven de 21 años falleció tras realizar un salto en bungee en circunstancias aún no esclarecidas. Una enfermera, testigo clave, relató haber intentado asistir a la víctima, quien aún mostraba signos vitales tras la caída, pero lamentablemente no pudo ser salvada.
La enfermera describió que la joven respiraba con dificultad y que se le practicaron maniobras de RCP mientras se esperaba la llegada de la ambulancia. Sin embargo, los paramédicos habrían dañado el arnés al intentar utilizar el desfibrilador.
La investigación se centra ahora en la recuperación de la cámara GoPro que registraba el salto, con la esperanza de reconstruir los hechos y determinar las causas exactas del trágico suceso. La falta de la soga colocada correctamente y el arnés mal ajustado son puntos clave en la pesquisa.