Lionel Messi expresó humildad al referirse a su nuevo récord como máximo goleador histórico de los Mundiales, superando a figuras como Miroslav Klose. A pesar del orgullo, considera que la estadística individual "no significa nada" en comparación con el éxito del equipo.
Messi reconoció la grandeza de jugadores como Ronaldo y felicitó a Kylian Mbappé por su actuación en el mismo día, anotando dos goles para Francia. Destacó que, si bien es un honor competir con ellos, su enfoque principal está en ganar con la selección.
La declaración de Messi pone de manifiesto su espíritu de equipo y su desapego por los reconocimientos individuales, priorizando el objetivo colectivo de la Copa del Mundo. Su actitud contrasta con la posible falsa modestia, mostrando una genuina apreciación por sus compañeros y rivales.