Lionel Messi fue ovacionado al retirarse del campo de juego en el partido contra Argelia, donde se emocionó hasta las lágrimas al recibir el cariño del público y de su entrenador, Lionel Scaloni.
Scaloni, visiblemente conmovido, se sacó la cinta de capitán para dársela a Otamendi. El encuentro, que terminó con un contundente 3 a 0 a favor de Argentina, contó con una destacada actuación defensiva de Lisandro Martínez y Medina.
Las proezas de Messi una vez más dejaron sin palabras a los espectadores, consolidándolo como el "jefe del fútbol mundial". La noche fue muy especial, no solo en el estadio, sino también en lugares remotos como Bangladesh, donde los fanáticos celebraron efusivamente los goles argentinos.