Lionel Messi atravesó un momento personal delicado relacionado con la salud de su padre, lo que provocó su llanto durante el partido. El futbolista aclaró que sus lágrimas se debieron a motivos ajenos al ámbito puramente futbolístico.
Este episodio añade una dimensión humana a la figura de Messi, mostrando su conexión con su familia y las preocupaciones que pueden afectar su estado emocional, incluso en medio de una competencia deportiva de alto nivel. La situación personal del jugador se entrelaza con su desempeño en la cancha.