Se vivió un clima de festejo y expectativa en Argentina tras la victoria 3 a 0 de la Selección Nacional, con Messi como figura destacada, anotando los tres goles. Sin embargo, la celebración se vio empañada en algunas zonas de Buenos Aires por cortes de luz que afectaron a barrios como Caballito y Almagro, impidiendo que muchos pudieran ver el partido.
A pesar de los inconvenientes, la alegría por el triunfo y el desempeño de Messi, quien superó récords, se extendió por todo el país. El equipo argentino demostró solidez, aunque el análisis posterior se centró en la actuación individual de Messi y en la necesidad de mejorar el desempeño colectivo para futuros encuentros.