Argentina debutó con una contundente victoria por 3 a 0 en el Mundial, con una actuación estelar de Lionel Messi, quien anotó tres goles y se convirtió en el máximo goleador histórico del torneo, compartiendo el récord con Miroslav Klose.
El partido, aunque favorable para Argentina, presentó dificultades iniciales. Tras un gol anulado a Messi por offside, Argelia también anotó un gol tempranero, que fue posteriormente invalidado por posición adelantada. Messi comenzó a desequilibrar el encuentro, marcando el primer gol con un remate potente y aprovechando rebotes.
El análisis del partido destacó la frialdad de Messi en la definición y la inteligente asistencia de Nico González para el segundo gol. Lionel Scaloni aprovechó el resultado para rotar jugadores, dando minutos a Montiel, Molina, Palacios y Julián Álvarez, con la excepción de Lautaro Martínez, quien a pesar de jugar un buen partido, no logró convertir.