America chimentos El diario de Mariana

Martín Sirio: "La denuncia falsa me fortaleció, no me destruyó"

Tensión: discusión (50°)

Martín Sirio relata las consecuencias de la denuncia falsa que enfrentó, describiendo cómo se sintió "escoria" y que incluso un asesinato sería un cargo más leve que las acusaciones recibidas. Expresa su decepción ante la actitud de algunas personas de su entorno, quienes se distanciaron o lo criticaron públicamente, y reflexiona sobre cómo la fama puede hacer que las amistades sean circunstanciales.

El conductor del programa, Lizardo Ponce, intenta profundizar en quiénes fueron las personas que decepcionaron a Sirio, pero este último prefiere no dar nombres específicos, aunque menciona que hubo gente de su "núcleo" que se alejó. Sirio también reflexiona sobre la importancia de no juzgar y la diferencia entre denuncias falsas y reales, mencionando que las acusaciones en su contra terminaron naufragando.

Sirio describe la estrategia de quienes lo acusaron, vinculando homosexualidad y pedofilia, y cómo esto parece ser un modus operandi contra figuras públicas exitosas. Se alegra de que ahora haya una mayor conciencia social y mediática sobre estas situaciones, mencionando el caso de Lizy Tagliani como ejemplo de apoyo público.

El relato de Sirio se adentra en las dificultades económicas y emocionales que atravesó. Menciona el alto costo de los abogados penalistas y cómo tuvo que vender algunas de sus pertenzas para afrontar los gastos legales. También habla de la decepción que sintió por la actitud de Nazarena Vélez, quien lo criticó públicamente a pesar de tener algún tipo de vínculo previo, y cómo esto lo llevó a un momento de profunda oscuridad y pensamientos suicidas.

A pesar de la adversidad, Sirio destaca su resiliencia, atribuyéndola a experiencias previas difíciles. Explica que encontró inspiración en la historia de Gloria Trevi, quien superó situaciones complejas, y cómo decidió hablar de su caso para no avergonzarse, ya que se considera inocente. Relata su experiencia en Turquía y Egipto, y cómo la distancia y la falta de contención directa afectaron su estado de ánimo. También menciona un episodio de violencia en Bariloche que aumentó su pánico a salir a la calle.

Finalmente, Sirio reflexiona sobre cómo el humor se convirtió en su herramienta para procesar el trauma y la tragedia, incluyendo la muerte de su padre. Habla sobre la importancia de "meter las manos en la mierda" para elaborar el dolor y salir adelante, y cómo logró trivializar las acusaciones en su contra. Menciona que ya no le duele lo que se dice de él, a pesar de la injusticia, y que ha aprendido a aceptar que estas acusaciones formarán parte de su vida. También aborda su relación con la televisión, la necesidad de no volverse "frío" ante las críticas y su decisión de no tener hijos ni pareja, priorizando su trabajo y su bienestar actual.