En el marco de una visita a Versalles, Francia, se desarrolló una "operación adulación" hacia el presidente Donald Trump, quien se reunió con Emmanuel Macron. A pesar de críticas previas de Trump hacia Macron y su esposa, el encuentro buscó generar una relación personal positiva entre ambos líderes.
La visita, que incluyó una cena de gala en el Palacio de Versalles, fue criticada por parte de la oposición francesa, que la consideró un exceso de honores hacia un presidente que ha tenido actitudes consideradas humillantes hacia Francia.
Macron, por su parte, se definió como pragmático ante la situación. El encuentro se dio en un contexto de declaraciones de Trump sobre Irán, donde manifestó que el acuerdo nuclear no era el final, sino el comienzo de otra situación, e incluso amenazó con bombardearlos si no se comportaban.