Se analiza la relación histórica entre los Mundiales ganados por Argentina y los contextos políticos del país, sugiriendo que un triunfo deportivo no siempre se traduce en beneficios políticos o estabilidad gubernamental.
Se recuerdan los tres Mundiales ganados: el primero durante la dictadura de Videla, que terminó mal; el segundo con Alfonsín, quien no fue reelecto; y el tercero con Alberto Fernández, que tampoco benefició al peronismo. Esto sugiere que hay eventos trascendentales que trascienden incluso un logro deportivo de gran magnitud.