Se describió la euforia y la locura de los argentinos en Estados Unidos, con familias enteras luciendo remeras de Messi y los niños emocionados. Se destacó la gran presencia de fanáticos latinoamericanos de diversas nacionalidades, como mexicanos, hondureños y salvadoreños, que también muestran su apoyo a la selección argentina.
Se mencionó que, a diferencia de los partidos amistosos previos, en esta ocasión hubo una masiva asistencia de público, superando las 90.000 personas en algunos estadios, con una notable presencia de argentinos y otros latinoamericanos.