Se repasan momentos cruciales y oportunidades perdidas en finales disputadas por la Selección Argentina, con foco en la actuación de Lionel Messi. Se menciona la jugada de Higuaín en la final contra Alemania, donde un penal no sancionado podría haber cambiado el curso del partido.
Se reflexiona sobre cómo el fútbol a veces parece tener un destino escrito, y cómo jugadas puntuales, como la intervención del arquero Neuer o la definición de Messi, pueden ser determinantes. Se evoca la final contra Francia y la atajada de Dibu Martínez, sugiriendo que el destino juega un papel importante en los resultados deportivos.