Se detallan las complejas dinámicas del programa de Moria Casán, donde los panelistas rotan y compiten por los lugares y la atención de la conductora. Se menciona que la "silla" es un elemento clave en estas disputas.
En el caso de Amalia y Capulla, se sugiere que la disputa por la silla podría haber sido el detonante de su enfrentamiento. Se relata un incidente en el que Capulla, al regresar del baño, encontró a Amalia sentada en su lugar, lo que generó malestar.
La producción del programa intenta mantener el orden, pero las tensiones y las "guerras internas" parecen ser moneda corriente. Se hace hincapié en la importancia de la validación de Moria para los panelistas.