En Constitución, un grupo de chicos celebra la victoria de la selección argentina. Algunos de ellos viven su segundo o tercer mundial, mientras que para otros es el primero. Todos expresan su alegría y admiración por Messi.
Los jóvenes coinciden en que Messi es un "crack" y que su actuación es impresionante. A pesar de las críticas pasadas, el jugador demuestra su vigencia y talento a sus 38 años, inspirando a las nuevas generaciones de futbolistas y aficionados.