La ciudad de Buenos Aires implementará una nueva regulación que aplicará a los vapeadores la misma normativa que a los cigarrillos tradicionales. Esta medida busca equiparar el control y las restricciones sobre el uso de ambos productos, en línea con políticas de salud pública.
La decisión implica un reconocimiento de los posibles riesgos asociados al vapeo y la necesidad de una regulación más estricta para proteger la salud de la población.