El proceso de dilución del uranio enriquecido en Irán, que implicará mezclarlo con uranio normal para reducir su concentración, es una operación compleja de alto contenido técnico. Esto busca evitar que alcance el porcentaje necesario para la creación de una bomba atómica, una preocupación que comparten varios países.
Especialistas de ambos países, Irán y Estados Unidos, participarán en estas operaciones que se llevarán a cabo en los próximos 60 días, bajo la supervisión acordada.