El partido entre Inglaterra y Croacia se caracterizó por la posesión de balón y la circulación del mismo entre los jugadores. Se observaron intentos de ataque por parte de ambos equipos, con pases y movimientos buscando generar peligro.
Jugadores como Rice, O'Reilly, Stones y Gordon participaron activamente en la construcción del juego inglés, mientras que en Croacia, Luka Modric, Perisic y Bukovic intentaban organizar el avance.