Se expresa profunda preocupación ante la afirmación del jefe de bomberos de que "por suerte acá se volvió la normalidad" en relación al caso Loan.
Esta declaración implica que la búsqueda y la atención mediática sobre la desaparición del niño han cesado, dando paso a una supuesta "normalidad" que genera indignación y tristeza ante la falta de resolución del caso.