Los incendios en California, Estados Unidos, se tornan cada vez más descontrolados, afectando especialmente la región sur del estado.
La combinación de calor, sequía y la proximidad a zonas pobladas agrava la situación. Ya se han consumido más de 10.000 hectáreas.
Se destaca que los incendios, aunque a veces causados por desperfectos o rayos, suelen estar asociados a áreas con alta densidad de población.