Un voraz incendio arrasa la zona de Everglades, en el condado de Miami-Dade, Florida, consumiendo ya 1500 hectáreas. Las autoridades luchan por controlar los dos focos activos, que amenazan con extenderse y destruir hasta 5000 hectáreas más.
Las altas temperaturas y la sequedad del terreno complican las labores de extinción, logrando controlar solo el 20% del fuego. La calidad del aire se ha visto notablemente afectada, y los residentes de la zona han sido advertidos sobre los riesgos.