La Policía Nacional de España incautó más de 66.000 camisetas de fútbol falsificadas, con un peso total de 16 toneladas, que presuntamente se venderían durante el Mundial. La operación, realizada en coordinación con Europol e Interpol, culminó con la detención de 95 personas.
Los registros se llevaron a cabo en 15 puntos de España, incluyendo Madrid, Barcelona, Málaga y municipios alicantinos. La banda desbaratada se dedicaba al tráfico ilegal de productos falsificados destinados al evento deportivo.