El análisis de la situación internacional se centró en la caída del precio del petróleo, que pasó de 80 a 70 dólares, ante la expectativa de resultados positivos en conflictos geopolíticos. Se mencionó la complejidad de la situación militar en la zona de Irán, con la ausencia de bases estadounidenses y la influencia de potencias como China y Rusia, describiendo el escenario como una "guerra fría 2" o "tercera guerra mundial en cuotas".
Se proyectó la necesidad de que Estados Unidos destine fondos para la reconstrucción, estimando unos 300 mil millones de dólares, lo que podría generar oportunidades de negocio en el sector de la construcción, beneficiando a los mismos capitales que se enriquecen con la destrucción inherente a las guerras.