El G7 debate la postura de Donald Trump respecto a Irán, quien parece minimizar la necesidad de un cambio de régimen y se muestra abierto a un acuerdo limitado con Teherán.
Esta flexibilidad contrasta con la postura inicial de Trump y genera dudas, especialmente considerando la posibilidad de negociaciones con figuras como Ahmadinejad o Pazlevi. La retirada de Estados Unidos de ciertas posturas previas llama la atención, al igual que la aparente minimización del conflicto con Líbano y la distancia con Netanyahu.
Se menciona la posibilidad de que el acuerdo, de solo una página y media, no implique un cambio de régimen, lo cual es contradictorio con la retórica previa y las expectativas generadas tras la muerte de Ali Khamenei.