La victoria de la Selección Argentina en su primer partido del Mundial generó una efusiva celebración en países como Bangladesh, India e Indonesia, donde miles de personas salieron a las calles para festejar. Las imágenes muestran una algarabía comparable a la de un campeonato mundial, evidenciando el gran seguimiento y apoyo que el equipo argentino genera en estas naciones.
Este fenómeno se remonta a la década de 1980, con la gira de Diego Armando Maradona y la posterior victoria en el Mundial de México '86, que fortalecieron el vínculo entre Argentina y estos países. Además, la postura de Argentina respecto a la soberanía de las Malvinas genera un lazo adicional de apoyo en Indonesia. La devoción por Lionel Messi es tal que en Calcuta se erigió una de las estatuas más grandes de él, y en Bangladesh se exhibió la camiseta más grande de la selección.