La euforia por el triunfo de Argentina se desató en Dhaka, Bangladesh, donde miles de fanáticos celebraron la victoria 3-0 como si estuvieran en tierra propia, a 17.000 kilómetros de distancia.
La pasión por la selección albiceleste se vivió en las calles con carrozas, música y bailes, e incluso se reflejó en los medios de comunicación locales, con presentadores y columnistas vistiendo la camiseta argentina para informar sobre el partido.