Dos estudiantes uruguayos, Máximo y Luca, compartieron su experiencia tras asistir a un partido de la Selección Argentina en el Mundial. Viajaron seis horas en auto desde Uruguay para presenciar el encuentro.
Describieron el partido como "muy sólido" y destacaron que el equipo "hizo lo que tenía que hacer sin desesperarse". Mencionaron a Montiel como un jugador a resaltar individualmente, pero en general, el equipo funcionó como un éxito colectivo.
La posibilidad de ver a Messi en cancha fue un sueño cumplido para ambos. Conseguir entradas fue una odisea, pagando 500 dólares cada una. A pesar del alto costo, la experiencia de ver a Messi, especialmente en lo que podría ser su último mundial, valió la pena.