En 1922, el descubrimiento en Egipto del Valle de los Reyes inspiró a Van Cleef & Arpels a crear un estilo de joyería conocido como "egiptomanía". Estas piezas incorporaban símbolos egipcios como el loto, el escarabajo y el rey Horus, utilizando platino, brillantes, esmeraldas, zafiros y rubíes.
Algunas de estas creaciones fueron exhibidas en París y han vestido a figuras como Grace Kelly. La firma Cartier también se vio influenciada por esta tendencia, ya había iniciado la fabricación de joyería de estilo egipcio en 1910, utilizando su propio lenguaje estético y técnico para resaltar la esencia de los objetos milenarios.