El director de la CIA, John Ratcliffe, y otros altos funcionarios del gobierno de Donald Trump han expresado dudas sobre la disposición de Irán a realizar las concesiones nucleares esperadas en un acuerdo final. Según el medio Axios, que cita fuentes familiarizadas con las conversaciones, Ratcliffe no es el único escéptico; secretarios de Estado y Defensa también han manifestado preocupación.
En contraste, el vicepresidente J.D. Burns y enviados como Steve Witkoff y Jared Kushner defienden el memorando de entendimiento anunciado. Se revela que antes del anuncio, Trump y su equipo analizaron información de inteligencia que indicaba inconsistencias en la forma en que los funcionarios iraníes discutían el acuerdo internamente en comparación con lo comunicado a los mediadores y a EE.UU. Esto pone en duda la viabilidad a largo plazo del acuerdo de paz.
Trump, desde la cumbre del G7 en Francia, ratificó su postura de no adquirir armas nucleares y advirtió sobre "consecuencias increíbles" si Irán no cumple. En una reunión bilateral con el emir de Qatar, Mohammed Bin Zayed Al Nahyan, Trump calificó de "agradable" negociar con la delegación qatarí y se refirió a Irán como "personas racionales" para el diálogo, en contraste con el líder supremo fallecido.