La previa del debut de Argentina en el Mundial estuvo cargada de emoción, con Lionel Messi luciendo la camiseta con las tres estrellas y cantando el himno, un momento que generó gran sentimiento en la gente.
Se destacó la humildad del cuerpo técnico y los jugadores, ejemplificada en un emotivo saludo entre Lionel Scaloni y Martín Palermo. Scaloni recordó la ayuda de Palermo en sus inicios en Estudiantes y el reconocimiento mutuo entre ambos, a pesar de sus trayectorias.
La transmisión también hizo un repaso por la historia de Scaloni y Messi, mencionando su coincidencia como compañeros en el Mundial de Alemania 2006. El himno de Argelia sonó en el estadio, y se resaltó el respeto y la convivencia entre las hinchadas en los mundiales, con las parcialidades mezcladas.
Se elogió la cobertura periodística por evitar palabras "aficionantes" y mantener un tono neutral, contrastando con los fracasos en política y economía. La selección argentina fue vista como un símbolo de éxito colectivo en este contexto.