Se debate sobre la emoción de Messi tras el primer gol, vinculándola a las dificultades vividas en el pasado, especialmente en el Mundial de Qatar. Se sugiere que la experiencia en Qatar influye en su rendimiento actual.
Se anticipa que el equipo podría cambiar su formación para próximos partidos, como ocurrió en Qatar. La emoción de Messi es interpretada como un reflejo de su trayectoria y la importancia de este mundial para él.