Se aborda la transformación del deseo sexual durante el embarazo, explicando que los cambios físicos y hormonales, especialmente intensos en el primer trimestre, pueden disminuir la libido. Sin embargo, en el segundo trimestre, con mayor regulación hormonal y menor incomodidad física, el deseo puede aumentar.
El tercer trimestre presenta desafíos por la incomodidad física y la energía de la mujer enfocada en la preparación para el bebé ("hacer nido"). Se subraya que estas variaciones son normales y no implican un rechazo hacia la pareja. Se enfatiza la importancia de la comunicación en la pareja, explorando lo "posible" en cada etapa y adaptando las expectativas.
Se ofrecen estrategias como mantener el contacto físico y erótico, ir hacia lo posible sin frustrarse por expectativas irreales, y conversar abiertamente sobre las incomodidades. Se concluye que las parejas más saludables son las que llegan a acuerdos a través del diálogo, y se recomienda consultar con obstetricia ante dudas sobre la sexualidad durante el embarazo.