Se comenta que ni siquiera los logros deportivos de la Selección Argentina en el Mundial, ni los récords de Messi, pueden opacar el escándalo que rodea a Manuel Adorni y la gestión gubernamental. La situación política actual en Argentina es tan compleja que los éxitos deportivos no logran desviar la atención de los problemas internos.
Se compara la situación actual con un laberinto en el que el gobierno se ha metido, sugiriendo una falta de estrategia clara o una incapacidad para resolver los problemas que enfrenta. La presión sobre el gobierno y figuras como Patricia Bullrich es alta, y la falta de acción o decisiones claras solo agrava la situación.