El Mundial de Fútbol genera un impulso en el consumo y la creatividad comercial. Los comerciantes buscan capitalizar el fervor popular ofreciendo productos alusivos a la selección argentina, desde cotillones hasta repostería con los colores celeste y blanco.
Se observa una tendencia a "argentinizar" productos, como panes de hamburguesa celestes o churros con granas celestes y blancas, buscando reactivar la economía y el espíritu mundialista.